La Agencia Federal de Redes de Alemania prohibió en su país la venta de la muñeca “Cayla”, considerando que el micrófono y la conexión vía bluetooth que vienen en el juguete lo convierten en un instrumento de espionaje no permitido por la ley.

“Objetos que ocultan cámaras o micrófonos y que pueden transmitir datos de forma inadvertida amenazan la esfera privada de las personas”, aseveró el presidente de la Agencia, Jochen Homanne.

El juguete es fabricado por la empresa estadounidense Genesis Toys.

 

“La muñeca Cayla está prohibida en Alemania”, sentenció, explicando que el objetivo de la medida es “proteger a los miembros más débiles de la sociedad”.

La dependencia pidió a los comercios que retiren la muñeca, pero dejó en claro que no actuará contra los padres que hayan comprado el juguete, a pesar que la ley alemana de telecomunicaciones prohíbe la posesión de ese tipo de dispositivos, además de su fabricación y distribución.

La Agencia especificó que su misión es informar del peligro que supone Cayla, asumiendo que los padres serán “responsables” y que desactivarán la muñeca, por lo que la dependencia no ve necesario pedirle a las jugueterías datos para identificar a los compradores. “Destrúyanla con un martillo o enfrenten multas”.